14 de febrero: Día de la Energía
- 16 feb 2015
- 3 Min. de lectura

Ha pasado el 14 de febrero que no sólo es el día de los enamorados, para algunos países como Argentina, entre otros, también es el Día de la Energía. Pero… ¿por qué no enamorarnos también de una energía sana para nuestro entorno?
El objetivo final de este día es promover el uso de fuentes alternativas, como son las energías renovables disminuyendo así el uso de las energías no renovables, o el uso de Buenas Prácticas para la reducción de la energía consumida a nivel más social e individual.
La necesidad de energía es una constatación desde el comienzo de la vida misma, pues un organismo para crecer y reproducirse precisa energía, el movimiento de cualquier animal supone un gasto energético, e incluso el mismo hecho de la respiración de plantas y animales implica una acción energética. Se mire por donde se mire, en todo lo relacionado con la vida individual o social está presente la energía.
Por este motivo, este Día de la Energía debe servir para reconocer la importancia que verdaderamente se merece, deseando que la humanidad entera continúe avanzando hacia el desuso de aquellas fuentes agotables y aproveche, en cambio, la energía imperecedera que la naturaleza misma nos confiere. Para estos cambios, se necesita la ayuda de toda la sociedad, ya sea por los cambios producidos por las empresas (tanto en el cambio del uso de las fuentes de energía, como en el trabajo realizado por los trabajadores), como por los ciudadanos de a pie.
Este consumo energético se debe principalmente a:
la climatización
la iluminación
la alimentación de equipos
Uso de fuentes de energía no renovable (Petroleo,…)
¿Sabías qué? Por cada grado que aumentas la calefacción o disminuyes la refrigeración se consume entre un 8% y un 10% más de energía. Además, una diferencia de temperatura con el exterior superior a 12ºC no es saludable. O, ¿Sabías que una fotocopiadora que se queda encendida durante la noche consume energía suficiente para hacer 1.500 copias?
Para ello, Ingurumena Bai llega con algunos pequeños consejos que hará que cambie nuestra visualización de la situación y que con ellos podremos cambiar nuestras costumbres y así cuidar sin darnos cuenta nuestro entorno.
Consejos para reducir el consumo energético en la climatización:

Evita tener las puertas y ventanas abiertas mientras está funcionando el sistema de climatización. Para ventilar completamente un recinto es suficiente con abrir las ventanas alrededor de 10 minutos: no se necesita más tiempo para renovar el aire.

Si dispones de equipos de climatización individualizados: Desconecta el equipo de climatización cuando no haya nadie en la estancia, y no olvides apagarlo al final de la jornada.

Acude al trabajo con la ropa acorde con la estación del año en la que nos encontremos, así evitarás pasar frio en invierno y hacer un consumo excesivo de la calefacción, y tener demasiado calor en verano, evitando así también elevar los grados del aire acondicionado.

Aprovecha la propia regulación natural de la temperatura. En verano, por ejemplo, se pueden dejar entornadas las ventanas para provocar pequeñas corrientes de aire y así refrescar algunas salas sin necesidad de tener que encender el aire acondicionado. Mientras que en invierno podemos evitar las pérdidas de calor al exterior por la noche cerrando cortinas y persianas. De este modo podemos conseguir ahorros del 5% al 10% del consumo total en climatización.
Consejos para reducir el consumo energético en la iluminación:

Siempre que sea posible, aprovecha la iluminación natural

Siempre que esté en tu mano, elige lámparas de bajo consumo o de LED, de este modo se reduce hasta el 75-80 % del consumo eléctrico con respecto a las bombillas incandescentes tradicionales.

Consejos para reducir el consumo energético en los equipos:
En la compra de equipos eléctricos elige aquellos con mayor eficiencia energética. Para ello, debes fijarte en la etiqueta energética de los productos. Existen 7 tipos identificativos con un color y una letra entre la A (los más eficientes) y la G (los menos eficientes).

Los equipos informáticos pueden disponer de otras etiquetas ecológicas que certifican que el producto se ha fabricado de manera respetuosa con el medio ambiente y que son eficientes


Apaga los equipos informáticos si no los usas durante periodos superiores a 30 minutos, especialmente al finalizar la jornada laboral, o cuando finalices las prácticas que requieran ordenador. Recuerda que también es importante apagar el monitor.

Configura tu ordenador para que aplique técnicas de ahorro energético.

Siempre que puedas acumula los trabajos de impresión o fotocopias y apaga estos equipos cuando dejen de utilizarse.
Ahora, ¡Te toca a ti! aboga por la reducción del consumo energético de tu entorno.









































Comentarios